CONOZCAMOS UN POCO AL PERFUME

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¿Quién no tiene un perfume favorito? O ha dicho alguna vez eso de ¿a qué huele tu perfume? Si en el post anterior hablábamos de soluciones o geles hidroalcohólicos, en esta ocasión hablaremos de un “primo por parte de madre” que a todos nos gustan: EL PERFUME. O más bien LOS PERFUMES. Decimos esto porque se componen principalmente de AGUA + ALCOHOL + FRAGRANCIA. Pero en este caso su función no es la de limpiar sino la de perfumar la piel. Serán las sustancias volátiles de la fragancia las que al entrar en contacto con nuestra piel hagan que el perfume nos evoque  recuerdos y sensaciones únicas.

¿De dónde vienen los perfumes?

La historia de los perfumes se remonta principalmente a los egipcios, aunque hay indicios en la Edad de Piedra. En aquella época ya era muy típica la quema de maderas aromáticas como secuenciación de actos de las tribus para alabar a sus dioses. Sin embargo, no fue hasta los tiempos de Aristóteles donde se empezaron a etiquetar olores, llegando a su esplendor a finales del siglo XX. De la necesidad de clasificar los olores se establecieron las familias de aromas según su estructura y características.

Categorías en función del porcentaje de fragancia

Siguiendo un poco la composición de estos cosméticos perfumantes, encontramos varias familias en función de su porcentaje en fragancia principalmente. Así de manera orientativa, no demasiado estricta, la composición en peso de la fragancia hace que podamos clasificarlos en:

  • Perfume: 15% – 30%
  • Eau de Parfum o Parfum de Toilette: 9% – 15%
  • Eau de Toilette: 4% – 9%
  • Eau de Colonia: 3% – 6%
  • Colonias Infantiles: 3% – 5%
  • Body Mist: 1% – 3%

Seguro que ahora ya puedes identificar a qué familia pertenece tu perfume y que porcentaje en fragancia contiene.

Pero, ¿Sabes identificar su olor?

La pirámide olfativa

Un perfume es uno de los cosméticos más complejos que puede haber en el mercado. Puede llegar a contener más de 200 sustancias. Sustancias que gracias a su combinación, llegaran a proporcionar equilibrio y complejidad al perfume. Tal complejidad es difícil de percibir por la nariz humana. Sólo las personas con un gran desarrollo de su sensibilidad a los olores, pueden llegar a descubrir el alma del perfume. Grandes privilegiados, en este aspecto.

Para describir una fragancia, comúnmente se utiliza lo que se denomina Pirámide Olfativa. La Pirámide Olfativa no es más que un conjunto de notas desglosadas en 3 posiciones según el momento de su aparición. La pirámide olfativa se compone de:

  • Notas de Salida: son las que primero se perciben al ser las más volátiles. Las más destacadas son las notas frescas o cítricas para captar la atención del consumidor.
  • Notas Corazón: son detectadas tras pasado un tiempo de la aplicación, unos 15 minutos. Se dice que son el alma de la fragancia, porque son las que dan identidad propia al perfume. Suelen ser notas afrutadas y/o florales.
  • Notas de Fondo: son detectadas tras la evolución en el tiempo del perfume. Principalmente en los perfumes estas notas son las que más perduran y son las que dan el aroma final. Estas notas amaderadas o almizcladas tienen una gran intensidad en el perfume.

Los aromas al ser sustancias muy volátiles se disipan y se mezclan al entrar en contacto con el aire aportando sensaciones muy personales. Es por ello, que no percibimos un perfume de la misma manera en un lugar cerrado (un ascensor, o en su propio envase), como lo percibimos al entrar en contacto con la piel y el aire. Por eso decimos, eso de: “este perfume queda bien en tu piel”.

Elige tu perfume

Desde la Academia del Perfume nos sugieren un decálogo de acciones para el momento de escoger un perfume. Os  lo dejamos aquí de una manera muy resumida:

1.- No perfumarse previamente

2.- Haz una selección de fragancias que te atraigan para probarlas

3.- Vaporiza a unos 20 centímetros de distancia

4.- Coloca las muestras en forma de abanico

5.- Recalibra tu propio olfato. Huele tu propia piel en la parte interna del codo.

6.- Prueba en tu piel la fragancia

7.- No frotes las muñecas, puedes mezclas las sustancias sin darte cuenta o no percibirlas todas.

8.- Vuelve a olerlo pasado un tiempo para apreciar el resto de notas.

9.- Inhala profundamente y déjate llevar hasta una sensación o recuerdo placentero.

10.- Escoge tu perfume en función del momento. Hay aromas para cada momento.

https://www.academiadelperfume.com/como-elegir-un-perfume/

Te animamos a coger una colonia o perfume que tengas en casa, e intentes hacer su pirámide olfativa. Piensa que, al detectar un aroma éste te evocará un recuerdo ya sea a una fruta, el aroma de un lugar, incluso un momento como puede ser aroma a invierno.

 

Escrito por  Sheila Peña

Consultora de Producto Cosmético

 

Atributos de imagen: Foto de Vintage creada por Marymarkevich , Freepik 

 

 

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